LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN CHILE

17 LEYES

13 PROYECTOS

INFOGRAFÍA

[visualizer id=»5219″]
[visualizer id=»5220″]
[visualizer id=»5232″]
[visualizer id=»5231″]

COMPATIBILIDAD CON EL MARCO INTERAMERICANO
(Análisis tripartito)

[visualizer id=»4914″]
[visualizer id=»4913″]
[visualizer id=»2530″] [visualizer id=»2531″]
[visualizer id=»5232″] [visualizer id=»5231″]

COMPATIBILIDAD EN EL MARCO INTERAMERICANO
(Análisis tripartito)

[visualizer id=»4914″][visualizer id=»4913″]
Paper Regional

En este artículo propone un análisis de la situación de Chile en materia de libertad de expresión y circulación de los discursos a partir del estado del cuerpo legal existente desde 1997 hasta 2018 y de los proyectos de ley promovidos desde el 2012 a la fecha.Chile ha actualizado el marco legal en relación a lo que se consideran principios base para garantizar la libertad de expresión y circulación del discurso como derecho humano, por ejemplo, reconociendo la existencia de radios comunitarias y televisoras comunitarias o poniendo fin a la censura. Pero como señala el Reporte Especial sobre Chile (2017) en esta materia, tras la última visita del Relator para la Libertad de Expresión de la Comisión Intera-mericana de Derechos Humanos (CIDH), persisten situaciones que constituyen “herencias de la dictadura” y tiene temas y desafíos pendientes, como la no existencia de una ley sobre medios de comunicación social en general, y aún más, la vigencia de sanciones penales a la injuria o calumnia, definidas por el Código Penal de 1874, en relación a ex personeros de las fuerzas armadas, hoy procesados por violaciones a los derechos humanos. El contexto creado por la masificación del acceso y el uso de internet, la web social y las plataformas de redes sociales como espacios de interacción social, construcción de relatos y discursos, discusión pública y expresión de opiniones también ha creado nuevos escenarios. En la actualidad, se observa que, al igual que en otros países de la región, por estas plataformas digitales de distribución de contenidos e informaciones también circulan y se distri-buyen informaciones falsas (mal llamadas fake news), “discursos de odio”, contenidos que pueden ser considerados como denigrantes de personas o temas, entre otras cuestiones. Hay una creciente tensión en lo que implica el al-cance de la regulación hacia la libertad de expresión, circulación de discursos y nuevos desafíos para la legislación.