Los congresistas e la Republica que suscriben, miembros del Grupo Parlamentario Nuevo Perú, suscriben
a iniciativa del Congresista Mario José Canzio Álvarez quién ejerciendo el derecho a iniciativa legislativa
conferida en el Artículo 107° de la Constitución Política del Perú y conforme a los Artículos 75° y 76° del
Reglamento del Congreso de la República propone la iniciativa legislativa siguiente:
LEY QUE INCORPORA EL ARTÍCULO 316-B AL ARTÍCULO 316 DEL CODIGO PENAL PARA
TIPIFICAR EL DELITO DE APOLOGIA A LA CORRUPCION
I.- EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
PROBLEMATICA
La corrupción es uno de los factores que impiden el desarrollo político, social, cultural y económico del país;
alimenta la pobreza y el atraso. La situación es que el erario es una caja abierta del cual apetecen todos
aquellos malos empleados que cumplen función pública y cuentan con poder de decisión sobre sus usos;
por ello no escatiman ningún tipo de oportunidad para aprovechar que estos recursos sirvan a sus intereses.
No olvidemos que los mismos malos funcionarios tienen la prerrogativa de instrumentarse con normas
hechas por ellos mismos y es de esperar que muchas de estas terminen siendo el marco legal para construir
y esconder la corrupción.
Hoy se sabe que el problema de la corrupción en el país, ha originado pérdida de millones de soles al
patrimonio nacional, las causas: normas mal hechas o calculadas para robar o evadir a la justicia, diezmos
por comisión de obras adjudicadas, obras inconclusas, obras mal hechas, obras nunca ejecutadas; etc. Lo
crítico es que los responsables del desfalco viven gozando de sus beneficios económicos a vista, paciencia
y desinterés de las autoridades competentes. Lo cierto es que estos mismos malos elementos siguen en el
manejo y control del país, pues, si no han recibido sanción por los agravios cometidos contra el país, pueden
seguir gozando de las prerrogativas que le otorga el cargo como servidores del Estado y claro, sin soslayar
el tema de oportunidad de que puedan participar o liderar campañas políticas para elecciones populares.
Sumado a este problema grave de la corrupción en el país, se está incorporando como parte de nuestra
cultura el hecho de aceptar que la corrupción es algo normal o natural, tal como se muestra por los datos
estadísticos de la encuesta realizada por Datum en septiembre de 20141 donde de manera lamentable y
sorprendente mostró que el 41% de los limeños votaría por un candidato que «roba pero hace obra», en
contra de los 55.7% que no. Lo curioso de los datos obtenidos es que el 30% de los encuestados que
apoyaban la propuesta cuestionada pertenecen a los segmentos A y B, digamos, el 30% de la población
del Perú aun cuando pertenecen a un sector socioeconómico de nivel alto, se supone educada, acepta
como parte de su idiosincrasia que le es permitido elegir autoridades de una lista de personajes corruptos,
no importa que estos sean cuestionados por tener cuentas con la justicia, que muestren signos de riqueza
logrados de manera ilegal o que estos personajes pertenezcan a partidos políticos cuestionados por
corrupción a cuya sombra se protegen. Con este antecedente no resulta complicado aceptar que en los
niveles socioeconómicos D y E se alcancen cifras del 50% a favor de los que votarían por estos personajes.

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