Noticias cruzando el mar #9:
¡Bienvenidos a la última entrega de 2025 de nuestro boletín bimestral sobre la Digital Services Act (DSA) de la Unión Europea! Sobre la línea de llegada del año, tenemos una novedad que acapara toda la atención: la primera y muy esperada decisión de incumplimiento (con sanción millonaria incluida) contra una empresa bajo la DSA. Bajo el radar, un nuevo acuerdo de TikTok con la Comisión Europea. Además, las grandes plataformas presentaron una nueva ronda de informes de evaluación y mitigación de riesgos.
Multa millonaria a X
Como en Venezuela, este año la Navidad se adelantó en Europa para Elon Musk. El 4 de diciembre, la Comisión Europea decidió que Elon se había portado mal y le trajo carbón…y una multa de 120 millones de euros. Se trata de la primera decisión de incumplimiento emitida bajo la DSA. Y, aunque se trata de una muy anticipada —la cuestión no era tanto si X sería sancionada, sino cuándo—, sus consecuencias son aún difíciles de dimensionar. Pero vamos por partes.
¿En qué incumplió X?
La Comisión Europea multó a X por incumplir la DSA en tres aspectos. El primero de ellos, el diseño “engañoso” de la “tilde azul”. Vale recordar que esa insignia solía ser entregada por Twitter a determinados usuarios como prueba de que la cuenta realmente les pertenecía, para evitar suplantaciones de identidad y distinguir cuentas “auténticas” de copias, parodias o impostores. Luego de la adquisición de Musk y el cambio de Twitter a X, el diseño de la insignia se mantuvo, pero dejó de identificar cuentas auténticas de personas reales y pasó a identificar a usuarios suscritos a planes pagos. Para la Comisión, esto dificulta el juicio de los usuarios acerca de la autenticidad de las cuentas y de su contenido, y los expone a estafas, suplantaciones de identidad y otras formas de manipulación por parte de actores maliciosos. El comunicado de prensa que informa la sanción indica que, si bien la DSA no ordena el chequeo de la identidad de los usuarios, sí prohíbe que las plataformas indiquen falsamente que los usuarios han sido verificados.
El segundo incumplimiento de X tiene que ver con su repositorio de anuncios, que no cumple con los requisitos de transparencia y accesibilidad de la DSA. Las deficiencias del repositorio, que incluyen barreras de acceso y demoras indebidas, dificultan —según la Comisión— a la sociedad civil y a los investigadores su actividad de “detectar estafas, campañas de amenazas híbridas, operaciones de información coordinadas y anuncios falsos”.
El tercer punto por el que fue sancionado X es su incumplimiento de sus obligaciones de proveer acceso a datos para investigadores, bajo el artículo 40 (12) de la DSA. Como informamos recientemente, otras plataformas están siendo investigadas por incumplimientos similares, por lo que parece ser un tema prioritario en la agenda de la Comisión.
¿Por qué es importante?
Se trata de la primera sanción de este tipo bajo la DSA. Por eso se espera que pueda marcar el camino para otras investigaciones en curso y que sirva de referencia para futuros casos en los que se investiguen presuntos incumplimientos. El monto de la multa marca que la Comisión Europea, a quien se había criticado por mostrarse timorata ante las presiones del gobierno de los Estados Unidos, toma seriamente la aplicación de la DSA. Particularmente, se trata de una sanción muy esperada por tratarse de X, la plataforma “rebelde” del ecosistema de la DSA, a la que la Comisión ha estado especialmente atenta desde que Musk se hizo con su control. Finalmente, se espera que X judicialice la multa, por lo que también podría tratarse de una buena oportunidad para que los tribunales consideren y clarifiquen aspectos clave de la DSA.
Retaliación estadounidense
Horas antes de que se conociera públicamente, el vicepresidente de los Estados Unidos anticipó que X sería sancionada por la Unión Europea “por no ejercer la censura”. Al día siguiente, el Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, habló también de censura y acusó un ataque europeo a todas las plataformas tecnológicas estadounidenses. Más tarde, Elon Musk pidió incluso la abolición de la Unión Europea.
Este nuevo capítulo de la saga de tensiones políticas transatlánticas escaló a fines de diciembre con la imposición de nuevas sanciones por parte de los Estados Unidos a ciudadanos europeos que considera “líderes del complejo industrial de censura global”, y cuyas visas para ingresar o permanecer en ese país fueron revocadas. En este caso, los perjudicados fueron el excomisario europeo para el Mercado Interno Thierry Breton, quien acusó una nueva “caza de brujas macartista”; las alemanas Anna-Lena von Hodenberg y Josephine Ballon, de la organización HateAid; Clare Melford, del Global Disinformation Index; e Imran Ahmed, director ejecutivo del Center for Countering Digital Hate (CCDH). La Comisión Europea y los gobiernos de Alemania, Francia y el Reino Unido calificaron la sanción como inaceptable y respaldaron a sus ciudadanos. Ahmed, quien reside en los Estados Unidos junto con su familia, debió obtener una orden judicial para frustrar su detención y eventual deportación. Acusó a la administración Trump de querer silenciarlo por sus opiniones. También el presidente de Francia Emmanuel Macron criticó a las medidas tomadas por los Estados Unidos, a las que se refirió como formas de “intimidación y coerción destinadas a socavar la soberanía digital europea”.
Afectaciones a la Libertad de Expresión
Es importante aclarar que, a pesar de las acusaciones de Musk y de oficiales del gobierno de los Estados Unidos, estas sanciones no se relacionan con el tratamiento hecho por X del contenido publicado por sus usuarios. En ese sentido, no tienen nada que ver con censura o afectaciones a la libertad de expresión. O, en todo caso, como argumenta el propio Imran Ahmed, si la sanción logra su cometido de facilitar el acceso a los datos para investigadores, entonces afectará la libertad de expresión positivamente.
Sin embargo, el proceso contra X no termina aquí y tiene pendientes partes más sensibles desde el punto de vista de la libertad de expresión. Se encuentran aún abiertos otros tramos de la investigación de la Comisión referidos a la efectividad de las medidas de evaluación y mitigación de riesgos de la plataforma respecto de: (i) la circulación de contenido ilegal, (ii) la manipulación informativa (particularmente en relación con el sistema de community notes) y (iii) la circulación de contenido nocivo para el discurso cívico y los procesos electorales.
Nuevo acuerdo de TikTok
El mismo día en que dio a conocer la sanción multimillonaria contra X, la Comisión Europea anunció que había llegado a un acuerdo con TikTok mediante el cual aceptaba una serie de compromisos de la empresa china en relación con su repositorio de anuncios. Vale recordar que en mayo la Comisión había concluido preliminarmente que TikTok incumplía con las previsiones de la DSA en esa materia. Con este nuevo acuerdo, TikTok despeja la posibilidad de una cuantiosa multa a cambio de algunas concesiones en materia de transparencia de anuncios.
Este acuerdo, el segundo del estilo al que llega la empresa china con la Comisión, es interesante porque muestra otra aproximación posible de las empresas para lidiar con los requerimientos regulatorios. El Artículo 71 de la DSA permite que las VLOPSEs que están siendo investigadas por la Comisión asuman compromisos de cumplimiento frente a ella. Sin embargo, en estos procesos, sólo los comunicados de prensa están disponibles para el público, mientras que el contenido detallado de los acuerdos, las decisiones de aplicación y los documentos en los que se fundamentan permanecen, en la gran mayoría de los casos, reservados. Esta opacidad en los procesos de aplicación de la ley, sobre todo una cuyo incumplimiento acarrea multas tan altas, acerca peligrosamente a estos mecanismos a formas ilegítimas de coerción, en la medida en que puede generar incentivos tendientes a que las plataformas se sientan coaccionadas a comprometerse “voluntariamente” a llevar adelante determinadas acciones a las que no podrían ser legítimamente obligadas por el estado y a las que no accederían en ausencia de condicionamientos.
Nueva ronda de informes de evaluación y mitigación de riesgos
En noviembre se hizo pública la segunda ronda de reportes de evaluación y mitigación de riesgos de las VLOPSEs. En este enlace pueden encontrar todos los reportes reunidos. En líneas generales, los reportes siguen siendo muy largos, tediosos, basados fundamentalmente en texto y difícilmente comparables, y siguen sin ofrecer los datos que fundamentan sus decisiones. En este interesante artículo, Tim Bernard analiza algunos de los reportes y visibiliza algunos cambios en las políticas y en el discurso de estas empresas en relación con la libertad de expresión.
¿Qué estamos leyendo?
- Este análisis de Luise Quaritsch acerca del nuevo “escudo democrático europeo” y su enfoque excesivamente centrado en aspectos de seguridad y desinformación (el informe completo, aquí).
- Este artículo de Aleksrandas Kuczerawy y João Quintais acerca de las obligaciones de “must carry” (inclusión forzada de contenido) en el ámbito de la regulación de plataformas en Europa.
- Este comentario de Sophie Stalla Bourdillon y este otro de Michael FitzGerald sobre la confusa decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en el caso “Russmedia”.
- Esta nueva pieza de la serie de Daphne Keller sobre acceso a datos para investigadores bajo la DSA, en Verfassungsblog.
Muchas gracias por llegar hasta aquí, nos leemos pronto.
¡Hasta la próxima!